miércoles, 4 de noviembre de 2009

Movida 54: Arroyomolinos es un barrio de Nueva York.


Por lo general, todos los que viajan a esta ciudad ultramarina suelen traer consigo el recuerdo de sus rascacielos, del humeante alcantarillado y de la multirracialidad de sus gentes. Bueno, vale, mola.

Otras personas se quedan con el color del cielo, el sonido del tráfico o las tiendas. Bueno, vale, mola.

Sin embargo, un selecto grupo de humanos (con la sensibilidad hiperdesarrollada) preferimos obviar tan mundanas reminiscencias y quedarnos con lo sutil:

¡LOS PEDAZO DE BOLLACOS QUE NOS JALÁBAMOS PARA PONERNOS CERDOS A CUALQUIER HORA DEL DÍA!

Sí, ti@s.
Yo allí fui con un objetivo: ser derrotado por comida.

Y vive Dios que lo conseguí. Me comí un burrito que más parecía un caballo percherón, desayuné un 8.000 de tortitas y zampé sin conocimiento millones de una especie de dontus de pan súper-denso que se llamaban bagels (“beiguels” no me seáis cazurros con la pronunciación).

¡Fuá! Qué buenos estaban los condenaos…

Total, que ya de vuelta y con el botón del pantalón sueltecito, noté que echaba de menos algo: más bagels.

Y yo, que no tengo la suficiente personalidad ni para llevarme la contraria a mi mismo, aún sabiendo que rompería mi apolínea figura levanté el puño en Barajas y juré que nunca más volvería a pasar hambre (de bagels, claro).

Y en esas estamos.

(¡Ah! Y de salsa de mostaza y miel. Que no sólo de pan vive el hombre, joé)

martes, 3 de noviembre de 2009

Movida 53: admirador, esclavo, amigo, siervo.


Aquí nos ponemos tristes y, suponemos, que en Suecia alguna señora respirará tranquila al saber que el señor del bigotillo ya no la va a molestar más.
Otro trozo de cada uno de nosotros que se va.

¡HastaAaa máaaAas veeEeEr, Don José Luis!

martes, 8 de septiembre de 2009

Movida 49: Crónicas desde la Costa Marrón (X) La fiebre del oro (del que cagó el moro)


En mi barrio, al igual que en aquella España en la que nunca se ponía el sol, hay una cosa de la que tenemos más que nadie: oro.

Si se fundieran todos los sellos, cadenas, nomeolvides, pulseras, pendientes, anillos, piercings, brazaletes, colgantes, relojes y dientes; superaríamos, de largo, a las reservas que tiene el Banco de España.

Eso lo sé yo, lo sabes tú (véase la Movida 13) y las casas de empeño también lo saben.

Jodida crisis…

viernes, 14 de agosto de 2009

Movida 48: Hermenegildo, el cura rimador (XII)


Con o sin canción del verano, con la ciudad vacía (¡mentira!) o a reventar (¡verdad!), con programación chunga en la tele o sin, sea como sea, estamos a mediados de agosto. Y eso quiere decir una cosa: España está de fiestas.

En casi todos los pueblos de nuestra amantísima piel de toro sus gentes celebran con gozo y alegría sus cosas, se montan en atracciones de las que salen en los telediarios porque han matado a no sé cuántos aldeanos, comen cosas refritas, se emborrachan en las calles y acequias con el permiso de las fuerzas vivas y los pajares están a tope (en los sitios oscuros no hay crisis. Siempre llenos al llegar estas fechas).

En total, que servidor de ustedes, que también cuelga por unos días su "Cerrado por vacaciones" particular, quiere fomentar la diversión de sus lectores más díscolos y juerguistas.

Por eso: aquí tenéis la auténtica careta de vuestro cura preferido. Hablo de LA CARETA OFICIAL DE HERMENEGILDO, EL CURA RIMADOR.

Imprimid, recortad y colocad. ¡Ningún pueblo sin su cura! ¡Ninguna verbena sin su Hermenegildo!

¡Ah! Y para que la cosa quede un poco más completita, juguemos.
Si tenéis lo que hay que tener, mandaréis una foto vuestra con la careta en las fiestas a las que vayáis a: danibordas@gmail.com con un textillo explicándonos lo requetebien que os lo pasasteis en tal o cual sitio.

En septiembre las publico. Prometido... ¡por éstas!

Besos, abrazos y precaución con las bebidas espirituosas y los coches. ¡Qué a la vuelta pasamos lista!

viernes, 7 de agosto de 2009

Movida 47: Crónicas desde la Costa Marrón (IX) ¡La Virgen, la Virgen!


El siglo XX agonizaba.
Ya casi nadie tenía la esperanza de entrar en la nueva era a lomos de su platillo volante utilitario y mucho menos de hacerlo vestido de papel Albal.

Pero no todo era decepción y desengaño. Al menos no en mi casa.
¿Por qué? Porque éramos poderosos. Influyentes. Importantes. Supremos.
¿Qué por qué? Pues porque:
a mi padre le tocó ser presidente de la mancomunidad de vecinos.

Sí, nenes. Tenía las llaves de la caldera, de las azoteas, los de Campsa le regalaban camisetas promocionales (¡eso no es cohecho!) y que Tele5 se viese con nieve o no dependía de él.

Pero como dijo Ben Parker: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”

Y es por eso que a toooooodo el mundo que se le rompía alguna tripa venía a dar la tabarra… Que si mi marido no puede ver el fútbol (¡que pague el Canal+, coño, y déjennos hacer cosas de presidentes en paz!), que si me ha salido una gotera, que si mi niño no me come, que si mi niño no me caga…
Problemas de la plebe. Ya sabéis. O no. Porque, a lo mejor, nunca habéis sido presidentes.

Y así, poco a poco, iba pasando el reinado. Hasta que un día:

SFX: ¡Ding, dong! ¡ding, dong! ¡ding, dong! ¡ding, dong!

-¡Oh-Dios-mío! ¡Quemad la camiseta, que son los de la Gürtel!

Total que, haciendo acopio de valor, la Primera Dama abrió la puerta. Sorprendentemente, al otro lado no estaba la policía, sino el jardinero. Un señor extremeño de unos cincuentaytantos visiblemente alterado:

-¡La Virgen! ¡Qué nos han robado a la Virgen! ¡Ay madre, que ya no está la Virgen!

-¿Qué ha pasado? ¿Quiere sentarse? ¿Un vaso de agua? –dijo con templanza la lideresa.

-¡La Virgen! ¡La Virgen! ¡Qué nos han robado a la Virgen!

Aún hoy me parece seguir escuchando las carcajadas del tipo que mangó la figura de BLANCANIEVES que el anterior presidente colocó en el jardín.

La Virgen…

lunes, 3 de agosto de 2009

Movida 46: Manduca pal celebro (V)


Lloras, ríes, te maravillas, te mueres de envidia.
Ni se os ocurra levantaros ni un segundo antes de que acaben todos los títulos de crédito.

De las cosas de Pixar, como el cerdo, se aprovechan hasta los andares.

Id a verla, aunque sea porque en el cine se está fresquito.

viernes, 24 de julio de 2009

Movida 45: Crónicas desde la Costa Marrón (VIII) El pequeño comercio


10: 15 a.m. (9:15 Hora Zulú)
Cola de la charcutería del mercadito de la Avenida de los Andes (Fuenlabrada City)

- Señora Carmina, ¿qué tal su hijo? ¿Acabó ya los estudios?
- Sí, sí…
- ¡Ah, qué bien! ¿Y trabaja?
- Estooo, sí…
- ¿Y en qué trabaja?
- ¡¡Policía, policía!! ¡¡Esta señora está tratando de enviolarme!! ¡¡Deténganla!!


Normal. Si yo acabase trabajando en un sitio así, a mi madre también le daría vergüenza reconocerlo...

Y, sí, seguro que Lázaro Carreter se estará retorciendo en su tumba.
Pero eso ya es arena de otro costal.

jueves, 23 de julio de 2009

Movida 44: Hermenegildo, el cura rimador (XI)


Aún se siguen filtrando cosas de la noticia más importante del mundo (después de lo de Cristiano Ronaldo, claro).

Muchos de vosotros os preguntaréis: ¿por qué estaba tan parado el blog?
Aquí tenéis la respuesta: ¡Hermenegildo estaba en Los Ángeles!

(si cuela...)

jueves, 18 de junio de 2009

Movida 43: más triste es robar.


"¡Gandul! ¡Fistro! ¡Vago! ¡Gallipato! ¡Huevón! ¡Estantería de Ikea!"

Todas estas cosas son las que me podrían haber llamado, y con razón, los cientos de miles de lectores que tuviese este blog (si realmente los tuviese) por llevar cerca de un mes sin colgar nada nuevo.

Yo, que inventé el talante mucho antes de que ZP le pusiese nombre (TA-LAN-TE) habría asentido y luego, ya en casa, a las muchas horas, me hubiese levantado del sofá gritando: ¡¡Pero es que no he tenido tiempo!!

Y en este caso es verdad. Entre muchos otros motivos, dos han sido los más "ocupadores" de los últimos días:
1. Curro.
2. Viaje.

Pues di tú que cogimos la mochila y nos fuimos a Niu Yol. La ciudad de las ciudades, de las tiendas, de las hamburguesas, de las gentes que conviven de verdad de la buena, de los rascacielos y de los... ejem... aeropuertos en los mismísimos rascacielos.

Esto, así, de sopetón, no tiene por qué importaros un comino peeeeero lo cuento por una única razón: por vuestro bien.

¡Qué sí, qué sí!

Asumo que si estáis leyendo esto es porque os gusta (no sé si más que los Frigopies o las lentejas que hace vuestra madre, pero os gusta). También doy por hecho que os gustaría que hiciese más cosas y de forma más frecuente, lo cual implica dos cosas:
1. Necesitaría tiempo libre.
2. Necesitaría que me pasasen cosas nuevas.

Y aquí precisamente entráis vosotros.

He pensado que si me donáis 10 euros cada uno todos los meses (una cifra simbólica, una minucia) yo podría irme a vivir a Nueva York sin necesidad de trabajar. Con lo cual, dedicaría el 100% de mi tiempo en zascandilear en busca de cosas súper-tronchantes que, posteriormente, escribiría aquí para que lo leyeseis. Llenando de humor y dicha vuestras mañanas.

Sería como si tuvieseis vuestro propio corresponsal en Estados Unidos. Seríais una especie de... yo qué sé... dioses. ¡Sí, eso!

¡¡¡SERÍAIS DIOSES!!!

¿¡Eh, eh!? ¿¡Qué os parece!? ¿¡A que es una buena idea!? ¿¡A que me vais a dar vuestro dinero!? ¡¡¡Quiero vuestro dinero!!! ¡¡¡Dadme vuestro dinero!!!


Jo, más triste es robar...